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Extremadura, medalla de oro española en energía solar

Extremadura, medalla de oro española en energía solar

Extremadura, medalla de oro española en energía solar

Extremadura, medalla de oro española en energía solar

Extremadura instaló en 2020 un total de 1.321 nuevos MW de tecnología solar fotovoltaica, hasta alcanzar los 2.568 MW de potencia instalada en la comunidad y convirtiéndose así en el parque generador fotovoltaico más grande de España. Esta gran apuesta por la energía solar en la región extremeña eleva al 22,2 % su aportación al total de esta renovable en nuestro país. 

Así se recogía de los datos albergados en el Avance del informe del sistema eléctrico español 2020, documento de Red Eléctrica de España (REE) que fue presentado el pasado marzo en un acto con cabida en el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Según la presidenta y máxima responsable de Red Eléctrica, Beatriz Corredor, “el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima marca unos objetivos ambiciosos, pero también realistas y alcanzables, para mitigar el cambio climático transitando hacia un nuevo sistema en el que las energías renovables son la pieza fundamental. Y en esta senda, la de la transición energética, el sector eléctrico juega un papel clave por su potencial descarbonizador”. 

Queda más que patente la capacidad de Extremadura para aportar a la transición energética de España, con unos datos que dejan lugar para la esperanza y el crecimiento de la inversión. El aumento de la potencia instalada de solar fotovoltaica que resultó el año pasado en la comunidad autónoma fue de más del 100%, un 105,9 %, lo que la posicionó como la región que más incrementó su generación de energía solar. 

Gracias a estas buenas cifras a pesar de las difíciles circunstancias que dejó el comienzo de la emergencia sanitaria a principios de 2020, la energía solar fotovoltaica se situó por primera vez como líder en la estructura de potencia total instalada extremeña. Alcanzando un 32,9 %, se impuso así a la hidráulica y a la nuclear con 29,2 % y 25.8 %, respectivamente. Haciendo la suma, entre las tres, producen casi el 90 % de la capacidad de generación de la región. 

En total, la comunidad autónoma clausuró el ejercicio pasado con un parque energético de 7.805 MW, o lo que es lo mismo, el 7,1 % de la potencia total instalada en España. El informe mencionado anteriormente también pone de manifiesto que en 2020 las energías renovables en Extremadura ocuparon el 73,9 % del total del parque generador extremeño. Un muy buen dato, pues se trata de la mayor cuota alcanzada por esta comunidad autónoma desde que existen registros. Además, se coloca como el tercer porcentaje más alto de nuestro país. 

En cuanto a la energía total generada en ejercicio analizado de 2020, Extremadura produjo 21.294 GWh, suponiendo un 8,5 % del total en España, aumentanDo un 1,2 % con respecto a la registrada en 2019. Es especialmente relevante la aportación de solar fotovoltaica, que casi ha duplicado su producción en 2020 respecto a los valores de 2019. Esta cifra le permite ser la segunda fuente de generación en la región, solo siendo adelantada por la nuclear, que sigue continúa siendo la primera tecnología del mix, con un 71,7 % sobre el total. En cuanto a otras fuentes de energía, la tecnología solar térmica y la hidráulica ocupan la tercera y cuarta posición con el 8,3 % y el 6,7 %, respectivamente. 

En definitiva, en el transcurso del 2020, el 28 % de la producción en Extremadura fue de origen renovable, un dato que supera el cuarto del total. En cuanto a la foto general, la generación renovable en la comunidad aumentó el año pasado un 27,8 %. Por su lado, y en definitiva por lo que se encuentran impulsadas más que nunca las energías verdes, la generación libre de emisiones de CO2 resultante (gases de efecto invernadero) ha alcanzado el 99,7 % del mix. 

Todos los datos expuestos anteriormente, hacen posible que Extremadura suba al pódium español como la comunidad autónoma con la cuota más alta de producción sin emisiones en su estructura de generación en 2020. De momento, queda esperar a la conclusión de 2021 para ver si la trayectoria continúa un estelar ascenso, algo que tiene muchas posibilidades de ocurrir, sobre todo si se quieren alcanzar los objetivos de reducir las emisiones de la Unión Europea (UE) para el año 2030.