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Las energías renovables alcanzan el 34% de la generación eléctrica en Europa

Las energías renovables alcanzan el 34% de la generación eléctrica en Europa

Las energías renovables alcanzan el 34% de la generación eléctrica en Europa

Las energías renovables alcanzan el 34% de la generación eléctrica en Europa

Según un nuevo documento publicado por la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEE) de la Unión Europea, el rápido crecimiento de las energías renovables ha disminuido las emisiones de gases de efecto invernadero y la contaminación del aire, conllevando una serie de beneficios colaterales desde en los últimos 15 años. 

En 2019, la cuota de energía renovable de la UE estaba menos de medio punto porcentual por debajo del objetivo del 20% establecido para 2020. Con el 34% de toda la generación de energía, las renovables, incluyendo la biomasa, casi se han duplicado desde 2005 y el carbón ya no suministra la mayor parte de la energía europea. Sin embargo, los combustibles fósiles aún producen la mayor parte con el 38% de toda la generación en 2019. 

Efectos positivos y negativos

El documento de la EEE hace una comparación de los impactos de la energía renovable, tanto positivos como negativos con un escenario ficticio en el que las energías renovables no fueron impulsadas e implementadas. Las emisiones de CO2, la contaminación del aire, la acidificación y la eutrofización (proceso en el que el agua se oxigena demasiado afectando a los ecosistemas) mejoraron gracias al crecimiento de estas energías. 

El crecimiento de las energías “limpias” evitó el uso de 145 mega-toneladas de petróleo en 2018; lo que se traduce en el consumo energético bruto de Francia en un año. El estudio también plasma que la energía eólica y la solar fotovoltaica evitaron 191 y 79 megatoneladas de CO2, respectivamente, y 270 en total para el año 2019. 

Los acuerdos climáticos de la UE estiman que la energía renovable debe crecer a casi el 70% de toda la generación para 2030 y a más del 80% para 2050, con el objetivo de revertir los efectos colaterales de las no renovables.  

Sin embargo, no es todo positivo. Hay sobre la mesa varias vías para reducir los impactos negativos que también dejan tras de sí las energías renovables, como, por ejemplo, priorizar una mejor recuperación de material al final de la vida útil para la energía solar fotovoltaica. 

Objetivo: reducir el máximo las emisiones 

Entre las tecnologías renovables, la energía solar fotovoltaica deja una huella medioambiental razonablemente alta en su proceso de fabricación. Para mitigarlo, la UE propone aumentar la proporción de electricidad limpia utilizada en la fabricación de energía fotovoltaica para reducir esta intensidad de emisiones. 

La gestión a través de la demanda, es también un punto clave. En busca de la eficiencia energética y de recursos, los modelos comerciales circulares y las ampliaciones de la vida útil de las fuentes energéticas no combustibles pueden ayudar. De igual modo, se requiere todavía de un esfuerzo más potente para ubicar y diseñar proyectos renovables a gran escala que satisfagan mejor las necesidades de los ecosistemas locales y a mayor escala.