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Las energías renovables siguen haciéndose importantes en el sector eléctrico español

Las energías renovables siguen haciéndose importantes en el sector eléctrico español

Las energías renovables siguen haciéndose importantes en el sector eléctrico español

Las energías renovables siguen haciéndose importantes en el sector eléctrico español

Su incremento en los primeros 7 meses del año fue del 15 % y están cada vez más cerca de igualar la producción de las no renovables.

En medio de unos meses difíciles para el sector energético español por la pandemia de Coronavirus, las fuentes renovables no dejan de dar buenas noticias. Es más, se podría decir que estas se están convirtiendo en un colchón para frenar la evidente caída en la producción total que se está viviendo en el país, la cual a principios de agosto ya se cifraba en un 4,6 %. 

Según la información aportada por la Red Eléctrica Nacional, las energías renovables crecieron un 15 % en estos poco más de 7 primeros meses del año, por lo que aportaron al suministro del país 64.952 Gigavatios-hora (GWh). Esto supone un 46 % sobre el total generado, de forma que el incremento es evidente de un año para otro, si tenemos en cuenta que en 2019 el mencionado dato se situaba en un 38,1 %.  

El clima húmedo de 2020, un aliado para las renovables 

Pero, ¿qué hay tras estos cambios tan notorios? Un análisis pausado de los resultados apunta a que el clima más húmedo de este 2020 está siendo un importante factor. En concreto, hasta agosto la energía de origen hidráulico implicó 19.956 GWh del total de la producción española, con un gran incremento del 41.7 % respecto a 2019. Así, esta fortaleció su presencia en 4,6 puntos y alcanzó el 14,1 % de la energía total; lo que permitió que ahora mismo sea la cuarta fuente más importante para España, solo superada por la nuclear, la eólica y los ciclos combinados de gas. 

Hay que tener en cuenta que 2019 fue un año preocupante por los niveles de sequía en toda la península. Por eso, la producción hidroeléctrica fue la más pobre en los últimos 15 años, lo que ahora ha hecho que se perciba un cambio para bien y que esta especialidad energética recupere su importante papel dentro del sector eléctrico español. 

Sin embargo, no es la única energía renovable que está contribuyendo a los buenos datos de este 2020. La energía fotovoltaica también está viéndose fortalecida gracias a la importante inversión que están realizando las autoridades para incrementar sus instalaciones generadoras, especialmente en Castilla La-Mancha, Andalucía y Extremadura. Algo lógico si se tiene en cuenta que España es uno de los países europeos con más horas de luz solar por año. Así, en 2019 esta energía se incrementó un 68,9 % y aportó 9.295 GWh al total, con una cuota general del 6,6 %, tras crecer en 2,9 puntos.  

Junto a ello, podemos destacar también el papel de la energía eólica, que aunque ha subido muy ligeramente (del 20,7 % de la aportación total al 21,1 %), sigue siendo la segunda fuente más importante dentro del panorama energético del país,  únicamente superada por la energía nuclear. Y por último, resulta llamativo que la única fuente renovable que ha perdido peso en el último año haya sido la energía solar térmica, la cual ha producido 3.043 GWh, una cifra que supone un 17,8 % menos respecto a 2019. Así que su peso en el total se ha rebajado del 2,5 % que sumaba antes al 2,2 % actual.  

Las fuentes tradicionales, en evidente retroceso 

Todo esto nos presenta una nueva situación en la que las fuentes convencionales se mantienen como principal sustento energético en España, aunque acusando una clara tendencia recesiva. Como hemos indicado, la energía nuclear produjo un 6,2 % menos en el último año y se quedó en 32.466 GWh, si bien en el recuento global su liderazgo apenas experimentó cambios porcentuales (del 23,3 % en 2019 al 23 % actual). 

Junto a ella, los ciclos combinados de gas sí sufrieron una caída más notoria, con una participación del 15,3 % en estos meses, cuando anteriormente se situaba en un 19.1 %. Así que su producción muestra una rebaja del 23,7 %, para 32.466 GWh en total. Tendencia idéntica a la apreciada en la cogeneración y en las centrales térmicas de carbón, ya que ambas también aportaron menos electricidad y, por tanto, perdieron peso en el desglose de la producción española total.